Preguntas frecuentes

La masonería ha despertado curiosidad desde hace siglos. Su carácter discreto, el uso del simbolismo y la abundancia de relatos, novelas y teorías conspirativas han contribuido a crear una imagen que, en muchas ocasiones, poco tiene que ver con la realidad.

Estas son algunas de las preguntas que con mayor frecuencia recibimos.

 

¿Es la masonería una sociedad secreta?

 

No. La masonería es una institución discreta, pero no secreta. Desarrolla su actividad públicamente, dispone de sedes conocidas, organiza conferencias, participa en iniciativas culturales y mantiene presencia institucional en numerosos países.

La discreción forma parte de su tradición y se refiere principalmente al respeto por la privacidad de sus miembros y al carácter personal de la experiencia iniciática. Ningún masón está obligado a ocultar su pertenencia a la institución, aunque sí debe respetar la voluntad de quienes prefieran mantenerla en el ámbito privado.

 

¿La masonería es una religión?

 

No. La masonería no constituye una religión, ni pretende sustituir a ninguna. Carece de dogmas religiosos, sacramentos, clero o prácticas de culto.

Es una institución filosófica e iniciática que propone un método de reflexión y desarrollo personal basado en el simbolismo, el estudio y el diálogo.

 

¿La masonería es anticlerical?

 

No. La masonería defiende la libertad de conciencia y respeta todas las creencias religiosas, así como el derecho de cada persona a no profesar ninguna.

Lo que históricamente ha rechazado son las posiciones que niegan esa libertad o promueven la intolerancia, cualquiera que sea su origen: religioso, político o ideológico.

 

¿Puede pertenecer una persona creyente?

 

Sí. Entre los masones existen personas de distintas confesiones religiosas, así como agnósticos y no creyentes.

En la Gran Logia de Aragón cada miembro interpreta libremente la dimensión espiritual de la masonería conforme a sus propias convicciones. Esa diversidad constituye una de las mayores riquezas de la institución.

 

¿La masonería guarda secretos?

 

No guarda secretos sobre sus fines, su organización o sus principios.

Lo que preserva es la experiencia personal de la iniciación y determinados elementos simbólicos y rituales que forman parte de su método. Del mismo modo que ocurre en otras tradiciones iniciáticas o académicas, esa experiencia solo adquiere pleno sentido cuando se vive personalmente.

 

¿Qué ocurre dentro de una logia?

 

Las logias son espacios de trabajo, reflexión y diálogo.

En ellas se celebran reuniones rituales, se presentan trabajos de investigación, se debaten cuestiones filosóficas, éticas, culturales o sociales y se comparte un tiempo de fraternidad entre sus miembros.

No son lugares dedicados a la conspiración ni a la toma de decisiones políticas o económicas.

 

¿La masonería pretende influir o gobernar el mundo?

 

No. A lo largo de los siglos han surgido numerosas teorías conspirativas que atribuyen a la masonería un supuesto poder oculto sobre la política, la economía o las instituciones.

No existe ninguna evidencia histórica que sostenga esas afirmaciones.

La finalidad de la masonería es muy distinta: favorecer el desarrollo moral e intelectual de sus miembros y promover valores como la libertad, la igualdad, la fraternidad y la tolerancia.

 

¿La masonería es elitista?

 

La masonería es exigente, pero no elitista.

No selecciona a sus miembros por su posición económica, su profesión, su nivel académico o su influencia social.

Lo que sí exige es una conducta ética, respeto hacia los demás, capacidad de diálogo y un compromiso sincero con los valores humanistas que inspiran la institución.

No tienen cabida el fanatismo, el racismo, la xenofobia, la violencia ni cualquier otra forma de intolerancia.

 

¿La masonería es solo para hombres?

 

No. La masonería liberal admite desde hace más de un siglo la plena incorporación de la mujer.

La Gran Logia de Aragón – Gran Oriente de Aragón auspicia logias mixtas, en las que hombres y mujeres trabajan conjuntamente en igualdad de derechos y responsabilidades.

 

¿Qué significa que la masonería sea iniciática?

 

La iniciación marca el comienzo del camino masónico, no su final.

Representa el compromiso libre de iniciar un proceso de crecimiento personal basado en el estudio, la reflexión y el simbolismo.

No exige conocimientos previos ni otorga privilegios. Es el punto de partida de un aprendizaje que se desarrolla a lo largo de toda la vida.

 

¿Por qué la masonería utiliza símbolos y rituales?

 

Porque el simbolismo constituye su principal herramienta pedagógica.

Los símbolos permiten expresar ideas universales que trascienden las palabras e invitan a la reflexión personal. Los rituales, por su parte, proporcionan un marco de trabajo común que favorece la concentración, el respeto y la transmisión de una tradición iniciática centenaria.

 

¿Es la masonería una red de contactos profesionales?

 

No. Quien se acerque a la masonería buscando ventajas económicas, influencia o relaciones profesionales probablemente no encontrará lo que busca.

La fraternidad genera vínculos de confianza entre sus miembros, pero estos nacen de valores compartidos y del trabajo común, nunca del interés personal o del beneficio económico.

 

¿Puede cualquier persona solicitar su ingreso?

 

Toda persona mayor de edad que comparta los valores de libertad, igualdad, fraternidad, tolerancia y respeto por la dignidad humana puede solicitar información para iniciar el proceso de ingreso.

Cada candidatura es estudiada individualmente, no para valorar la posición social o profesional del solicitante, sino para comprobar que comprende el significado del compromiso que desea asumir y que existe una verdadera afinidad con los principios de la institución.

 

¿Por qué hacerse masón?

 

Cada persona encuentra una motivación distinta.

Algunos buscan un espacio de reflexión. Otros desean desarrollar un pensamiento más libre, compartir inquietudes con personas de diferentes sensibilidades o profundizar en el conocimiento de sí mismos.

La masonería no ofrece respuestas cerradas ni fórmulas para alcanzar la felicidad. Ofrece un método, una tradición y una comunidad de personas convencidas de que el perfeccionamiento individual constituye la mejor contribución que cada ser humano puede hacer a la sociedad.

Todos los viernes a las 3:33

Soy Germán, aprendiz. Recién llegado a la masonería tras más de 35 años como profesor de Derecho en la Universidad. Todos los viernes a las 3:33 envío un correo donde hablo de masonería, símbolos, valores y actividades. Mi día a día como aprendiz. Sin mitos ni fantasías. 

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