La masonería en la Historia

La historia de la Masonería puede entenderse como una cadena viva de personas comprometidas

La historia de la masonería es la historia de una institución que, durante más de tres siglos, ha sabido preservar sus principios mientras evolucionaba con la sociedad. Este recorrido permite comprender sus orígenes, su expansión internacional, su desarrollo en España y el nacimiento de la Gran Logia de Aragón – Gran Oriente de Aragón.

La Masonería Moderna

 

La masonería moderna hunde sus raíces en las antiguas corporaciones de canteros y constructores que, durante la Edad Media, levantaron catedrales, monasterios y otras grandes obras arquitectónicas en Europa. Aquellos gremios no solo transmitían conocimientos técnicos, sino también valores como el aprendizaje, la disciplina, la solidaridad y el orgullo por el trabajo bien hecho.

Con el paso del tiempo, las logias comenzaron a admitir entre sus miembros a personas que, sin dedicarse al oficio de la construcción, compartían el interés por la filosofía, la ciencia, la ética y el pensamiento humanista. De este modo nació la denominada masonería especulativa, que transformó las herramientas del constructor en símbolos destinados al perfeccionamiento moral e intelectual del ser humano.

Tradicionalmente, el nacimiento de la masonería moderna se sitúa el 24 de junio de 1717, cuando cuatro logias de Londres decidieron unirse para constituir la Gran Logia de Londres y Westminster, considerada la primera Gran Logia de la historia.

Pocos años después, en 1723, el pastor presbiteriano James Anderson, con la colaboración de John Theophilus Desaguliers y otros destacados masones, publicó las conocidas Constituciones de Anderson, obra que estableció las bases organizativas y filosóficas de la masonería moderna y contribuyó decisivamente a su expansión internacional.

Desde entonces, la masonería se extendió por Europa y, posteriormente, por América y otros continentes, convirtiéndose en una institución presente en numerosos países y culturas. Aunque cada obediencia ha desarrollado sus propias particularidades, todas comparten un núcleo común basado en la libertad de conciencia, la fraternidad, la tolerancia, el simbolismo y la búsqueda del perfeccionamiento personal.

 

La Masonería en España

 

La introducción de la masonería en España se produjo durante el siglo XVIII, apenas unas décadas después de la creación de la Gran Logia de Londres. Desde entonces, su desarrollo ha estado profundamente condicionado por los cambios políticos y sociales de cada época.

Durante los siglos XVIII y XIX surgieron numerosas logias vinculadas a distintas obediencias europeas, y la masonería llegó a tener una presencia significativa en la vida intelectual, científica y cultural del país. Sin embargo, la Guerra Civil española y la posterior dictadura franquista supusieron la prohibición de la masonería y una intensa persecución de sus miembros, lo que provocó la desaparición de prácticamente toda su actividad pública durante varias décadas.

La recuperación de la democracia y el reconocimiento de la libertad de asociación permitieron la reorganización de la masonería española. A partir de finales de la década de 1970 comenzaron a constituirse nuevamente distintas obediencias, entre ellas la Gran Logia de España, la Gran Logia Simbólica Española, Le Droit Humain y otras organizaciones de ámbito nacional e internacional.

Con el paso de los años, la masonería española ha experimentado un proceso de crecimiento y diversificación, reflejo de la pluralidad propia de la sociedad contemporánea. En la actualidad conviven distintas obediencias, sensibilidades y tradiciones masónicas que, desde planteamientos diversos, comparten el compromiso con los valores universales de libertad, igualdad, fraternidad, tolerancia y respeto a la dignidad humana.

Tras décadas de silencio y desconocimiento, la masonería continúa recuperando progresivamente su presencia en la sociedad española mediante la divulgación, la actividad cultural y el diálogo con la ciudadanía. Su objetivo sigue siendo el mismo que inspiró a los primeros masones especulativos hace más de trescientos años: contribuir al perfeccionamiento de la persona como el mejor camino para favorecer una sociedad más libre, más justa y más fraterna.

En este contexto de pluralidad y renovación nació, en 2009, la Gran Logia de Aragón – Gran Oriente de Aragón. Heredera de la tradición masónica universal y profundamente vinculada a la realidad aragonesa, su propósito es contribuir al desarrollo de una masonería abierta, responsable y comprometida con la sociedad, fiel a los principios que han inspirado a la Institución desde sus orígenes y orientada a los desafíos del siglo XXI. Su historia, sus principios y su forma de entender la masonería se presentan en las siguientes páginas.

Todos los viernes a las 3:33

Soy Germán, aprendiz. Recién llegado a la masonería tras más de 35 años como profesor de Derecho en la Universidad. Todos los viernes a las 3:33 envío un correo donde hablo de masonería, símbolos, valores y actividades. Mi día a día como aprendiz. Sin mitos ni fantasías. 

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