El pensador y el devorador de libros

El pensador y el devorador de libros

Sentados uno frente a otro, en una mesa, con un café que no terminaríamos de tomarnos. Ambos teníamos un gran deseo de saber cómo pensaba cada uno. La edad madura de ambos nos había nutrido de experiencias muy diversas. El uno era intuitivo, perseverante y trabajador...
El pensador y el devorador de libros

Quiero llamar a la puerta para ser masón. 

Tres golpes en una puerta.   Una voz que dice: ¿quién llama para entrar en este recinto? Contesta: soy un obrero perdido que desea trabajar. – ¿Cómo garantizas cumplirlo? ¿sabes que aquí no tiene entrada quien piense de forma sectaria? –...
El pensador y el devorador de libros

El trabajo no sólo es un derecho

Para que la rueda del conocimiento no se pare, el trabajo, no sólo es necesario, es un derecho. Por ello, conocerlo es triunfar, es ser más fuerte, tener mayor voluntad y saber contenerse para analizarlo con eficacia, es la realización de una arquitectura personal...
El pensador y el devorador de libros

El trabajo no sólo es un derecho. Dignifica al hombre.

Por la mañana, tarde o noche, multitud de gente da el primer paso. Es la hora de llenar un tiempo necesario, el trabajo. Este nos amplía la capacidad de entender y modificar nuestra existencia. Tres líneas son suficientes para darle el sentido que tiene. Sin él no hay...
El pensador y el devorador de libros

Erguido para no vivir de rodillas

Mi fuerza es mi conciencia y tú, que careces de ella, no eres nada. Eres tan débil que no das la cara. Te has hecho virtual ocultándote en la oscuridad, pero no te has dado cuenta de que no eres nada más que chatarra. Erguido para no vivir de rodillas Valores que...
El pensador y el devorador de libros

Erguido para no vivir de rodillas

Valores que crujen bajo el caminar de los pies, que el polvo y el barro envuelven para no sentirlos. Aún así lanzo mi voz, para decir “cogedlos”. Millones de gargantas roncas que se agitan por un tiempo que nunca termina. Por ello, mis pulsaciones se aceleran más allá...