Nuestros principios

La masonería es una escuela de libertad, responsabilidad y perfeccionamiento personal. Su finalidad no consiste en transmitir verdades cerradas, sino en ofrecer un método de reflexión que ayude a cada persona a conocerse mejor, desarrollar un pensamiento libre y contribuir positivamente a la sociedad.

En la Gran Logia de Aragón - Gran Oriente de Aragón entendemos que esos principios mantienen hoy plena vigencia y constituyen el fundamento de toda nuestra actividad.

 

Libertad de conciencia

La libertad constituye el principio esencial de la masonería. Cada persona es libre para construir su propio pensamiento, desarrollar sus convicciones y buscar la verdad sin imposiciones de carácter político, religioso o ideológico.

Por ello, nuestra obediencia no exige una determinada creencia ni una determinada posición filosófica. Lo único imprescindible es el respeto hacia la libertad de conciencia de los demás.

 

Tolerancia y respeto

La masonería reúne a personas con trayectorias, profesiones, ideas y creencias muy diferentes.

Esa diversidad no representa una dificultad, sino una riqueza.

El respeto mutuo, la escucha y el diálogo permiten que cada miembro pueda expresar sus ideas con absoluta libertad, sabiendo que todas las opiniones serán acogidas desde la fraternidad y la tolerancia.

 

Igualdad y fraternidad

Dentro de la logia no existen diferencias derivadas de la profesión, la condición económica, las creencias o la posición social.

Cada persona es reconocida únicamente por su dignidad y por su compromiso con el trabajo masónico.

La fraternidad nace precisamente de ese reconocimiento mutuo y de la convicción de que el crecimiento individual sólo alcanza su pleno sentido cuando contribuye también al bienestar de los demás.

 

Conocimiento y mejora personal

La masonería invita a mantener una actitud permanente de estudio, reflexión y aprendizaje.

El método iniciático, estructurado en los grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, representa un camino simbólico de desarrollo personal en el que cada avance implica una mayor responsabilidad hacia uno mismo, hacia los demás y hacia la sociedad.

 

Compromiso con la sociedad

El trabajo masónico no termina en el interior de la logia.

Cada masón está llamado a trasladar a su vida cotidiana los valores que cultiva en ella: la honestidad, la justicia, el respeto, la solidaridad y el sentido de la responsabilidad.

La Gran Logia de Aragón entiende que el progreso de la sociedad comienza siempre por el perfeccionamiento de las personas que la integran.

 

Derechos humanos y paz

La dignidad de toda persona constituye el fundamento de nuestra visión humanista.

Por ello, asumimos como propios los principios recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y defendemos una convivencia basada en la libertad, la igualdad, la justicia y la paz.

Creemos que el diálogo, el entendimiento y el respeto entre las personas y los pueblos siguen siendo el mejor camino para construir una sociedad más libre, más fraterna y más humana.

¿Compartes nuestros PRINCIPIOS?

Gran Logia de Aragón | Gran Oriente de Aragón

Esta web no tiene cookies