El viaje en tren

 

Suele organizarse cada 10 años un evento en la India, que no suele salir en los medios de comunicación ni en ningún otro medio de difusión por que no tiene una repercusión sensacionalista.

Este evento es donde las mentes mas privilegiadas del planeta se reúnen con el hombre mas sabio del decenio y pueden compartir ese día haciéndole todo tipo de preguntas. Es un día especial para este recinto que se sitúa en lo mas alto de la montaña,  aquí no suelen venir extraños ni extranjeros de visita salvo en estas fechas indicadas y para el fin que esta impuesto.

Solo sus puertas están abiertas para esta singular reunión los demás días del año este hombre sabio solo medita y escribe toda su sabiduría en una serie de libros que solo sus seguidores y profesionales de todas las ramas siguen con tanta asiduidad.

Este viaje suele hacerse en tren durante todo el día para llegar a una de las montañas mas altas del mundo, es unos de los puntos más sagrados de la India y sus coordenadas están en perfecta armonía entre el campo magnético terrestre y el campo magnético humano.

La selección para designar a los viajantes y profesionales no es fácil, todo el mundo quiere conocer al hombre más sabio del planeta. Aquel que sus méritos y logros a la ciencia hagan un mundo mejor son siempre los afortunados.

El viaje siempre comienza a una hora muy temprana de la mañana para aprovechar mejor el día y cada individuo pueda en ese tiempo pensar y argumentar que quiere preguntarle al hombre mas sabio del planeta.

Durante el viaje las mentes mas privilegiadas suelen disponer de un servicio de catering que justo en este viaje solo podía atender un camarero, llamado Juan.

A medida que el viaje se hacia extenso y pesado las necesidades de los viajantes también, sus impaciencias y dejadez en el orden hacían que el camarero Juan no descansará ni un minuto.

Casi llegando a mitad del viaje todos se dieron cuenta que cuanto más se le exigía al camarero mas trabajaba, aun así el camarero nunca rechisto y solo se limitaba a cumplir ordenes.

-         -  Juan, tráeme un café. Juan limpia lo que se ha caído en el suelo. Juan ayúdame con esto…Juan ayúdame con esto otro, y así todo el viaje se solía escuchar en el tren a medida que iban llegando a su destino.

Una vez llegado al recinto todos los presentes estaban tan entusiasmados para conocer al sabio que abrieron las puertas de la sala de reuniones casi sin presentarse, la sorpresa fue para muchos que al entrar vieron la camarero todavía limpiando la sala de reuniones, uno de ellos exclamo:

-          - Juan termina rápido lo que estas haciendo que tenemos que charlar cuanto antes con el hombre sabio

A esto Juan responde:

-          - Ni bien termine podéis preguntarme todo lo que necesitéis.

La Naturaleza y sabias palabras están hechas de barro mientras el hombre busca en su interior una fuerza que lo haga superior al resto.  

Dino Etcheverry

M:.M:.

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